Sonaba Ocean of light de Nell mientras pensaba en qué escribir. Sonaba muy estúpido pues tenía la idea en la mente, más no sabía cómo empezar ya que lo que quería era desahogarme.
El dolor en la cabeza no me dejaba pensar con claridad y a decir verdad, aquello me molestaba de sobremanera. ¿Quién era yo? Exacto, ¿quién era? un simple humano que se dedicaba a leer y a fangirlear con sus personajes de ficción favoritos. He ahí mi dilema.
Sé perfectamente que mi problema es pensar demasiado en todo, querer ordenar lo desordenado, clasificar lo inclasificable y planear, planear todo hasta el más mínimo detalle, ésa soy yo, alguien que tiene que tener y poner en orden todo, ¿por qué soy así? Ni puta idea, TOC, le llaman. La verdad no creo que sea tan extremo aunque hay veces que me hace dudar pues me molesta incluso el ruido que hace una persona al respirar. Si esta respira muy fuerte, claro.
En fin, terminé escribiendo cosas que ni siquiera tenía pensado escribirlas pero ésa soy yo, la que escribe sin sentido alguno, atribúyanlo a la gripe, que al parecer empieza a tener un mayor efecto en mi.




